Hace 50 años se celebró en nuestro país la XIX Olimpiada mejor conocida como los Juegos Olímpicos de México 68.

Era la primera vez que México organizaba un evento multideportivo de esta magnitud y se dieron hechos importantes que marcaron no solo la historia de nuestro país sino también la del deporte Olímpico en el mundo.

1.- Primeros Juegos Olímpicos en Latinoamérica

Los Juegos de México 68 fueron la primera vez que se realizaban Olimpiadas en Latinoamérica y la primera vez que los organizaba un país “en vías de desarrollo”.
Se rompieron 23 Récords Olímpicos y compitieron 5,516 atletas de 112 países.

 

2.- Primera mujer en encender el pebetero Olímpico

Fue la primera vez en la historia moderna de Juegos Olímpicos que una mujer encendía el pebetero. La mexicana Enriqueta Basilio, de 20 años de edad, competidora de atletismo en la prueba de relevos 400 m planos y en los 80 m con vallas, fue la encargada del último relevo de la antorcha olímpica. La recibió de un cadete militar, corrió una vuelta a la pista y subió la escalinata hasta lo más alto de la tribuna del estadio para encenderlo.

3.- Primera transmisión por TELEVISIÓN de los Juegos Olímpicos

Los Juegos de México 68 fueron las primeras Olimpiadas que se transmitieron por televisión, vía satélite, a todo el mundo.

4.- Primeros sistemas electrónicos para calificar pruebas y publicar resultados

Por primera vez se utilizaron nuevos sistemas electrónicos para calificar deportes como el atletismo, ciclismo, remo y canotaje, natación y competencias ecuestres, en lugar de hacerlo de manera manual. Así como la transmisión de resultados a la prensa, y de ahí al mundo entero.

En la natación, por ejemplo, se usaron por primera vez los paneles eléctricos en donde los nadadores llegan y tocan el panel (colocado como pared en la piscina) y en automático se publica su tiempo en la pantalla, con mayor exactitud por supuesto que la toma de tiempos con cronómetros manuales como se hacía antes.

En las carreras de atletismo se implementó lo que ahora conocemos como “Fotofinish” que en ese momento era un “cronómetro fotográfico”, en donde una cámara en la meta captaba la imagen de los atletas al llegar permitiendo ver quien había cruzado la línea de meta primero aún con diferencia de centésimas de segundo.

5.- Se rompió por primera vez la barrera de los 10 segundos en los 100 metros planos

En la final de los 100 metros para hombres el estadounidense James Hines detuvo el crono en 9”90, implatando un nuevo Récord Olímpico y Mundial y siendo ésta la primera vez en la historia en que correrían los 100 metros en menos de 10 segundos.

6.- Felipe Muñoz gana la primera medalla de oro Olímpica para México

El 22 de octubre de 1968, con tan solo 17 años de edad el joven nadador Felipe Muñoz Kapamas, conocido como “El Tibio Muñoz”, clasifica con el mejor tiempo a la final de los 200 m pecho aún cuando el favorito era el ruso Vladimir Kosinsky. Desde el inicio de la prueba el público estaba muy atento y la emoción fue en aumento. Felipe se mantuvo muy cerca del ruso los primeros 150 metros, pero para los últimos 50 metros aceleró mucho más para tocar la pared final en primera posición, ganando así la primera medalla de oro Olímpica para él y para México y la única medalla de oro olímpica que nuestro país ha ganado en natación. Éste fue uno de los momentos más memorables de México 68.

7.- Primera pista sintética de tartán en Juegos Olímpicos

En México 68 fue la primera vez que se utilizó una pista sintética de tartán para las pruebas de atletismo en Olimpiadas. El tartán es un material sintético poroso que favorece la absorción del impacto al correr. Antes las pistas de atletismo eran hechas a base de una combinación de ceniza y tierra.

8.- Nueva técnica en el Salto de altura “Fosbury Flop” cambia la manera de saltar, y perdura hasta nuestros días.

A los 16 años Dick Fosbury de Estados Unidos empezó a experimentar una nueva manera de saltar. Descubrió que, si corría hacia el listón (ahora barra), levantaba su brazo derecho y saltaba de espaldas del colchón la biomecánica era más sencilla, rápida y podía saltar más altura. Con esta innovadora técnica logró su calificación para las Olimpiadas y cuando saltó así en el Estadio Olímpico mucha gente se sorprendió con ese salto “tan raro”. Fosbury no solo ganó la medalla de oro sino que estableció un nuevo Récord Olímpico en 2.24 m y su técnica fue imitada por otros saltadores, hasta hacerla la manera ideal para saltar más.

9.- ENORME Salto de longitud: 8.90 m Nuevo Récord Mundial y Olímpico

El 18 de octubre de 1968 en un increíble salto de longitud el estadounidense Bob Beamon ganó la medalla de oro en el Salto de longitud imponiendo nuevo Récord Mundial y Olímpico de 8.90 metros. Los jueces no lo podían creer, tardaron casi 15 minutos en medir y rechecar ya que el salto había superado el récord por casi medio metro. Su marca perduró como Récord Mundial por 22 años, y aún hoy, 50 años después, sigue siendo el Récord Olímpico del salto de longitud.

10.- México 68 la mejor Olimpiada en cuanto a medallas para México

Los mejores resultados que nuestro país ha obtenido en Juegos Olímpicos fueron en México 68, cuando “jugamos como locales”. México obtuvo 9 medallas en total, siendo 3 de oro, 3 de plata y 3 de bronce:

  • ORO – Ricardo Delgado Nogales – Boxeo – 51 kg
  • ORO – Antonio Roldán – Boxeo – 51 kg
  • ORO – Felipe Muñoz Kapamas – Natación – 200 m pecho
  • PLATA – José Pedraza Zúñiga – Atletismo – 20 km marcha
  • PLATA – María del Pilar Roldán – Florete individual
  • PLATA – Álvaro Gaxiola – Clavados – Plataforma de 10 m
  • BRONCE – Agustín Zaragoza – Boxeo – 75 kg
  • BRONCE – Joaquín Rocha – Boxeo – +81 kg
  • BRONCE – María Teresa Ramírez – Natación – 800 m libres

11.- Primera vez que compite un país dividido y se prohíbe a otro participar

En México 68 fue la primera vez que compitió Alemania como dos naciones separadas: la República Democrática Alemana (Alemania del Este) y la República Federal Alemana (Alemania del Oeste). Y se prohibió a Sudáfrica su participación debido a su políticas racistas. Sería hasta Barcelona 1992 cuando Alemania volvería a competir como una sola nación y Sudáfrica regresaría a Juegos Olímpicos al terminar el “apartheid” (Sistema de segregación racial en Sudáfrica y Namibia).

12.- El saludo del “Poder Negro” en el Estadio Olímpico

Sin duda, una de las imágenes que más se publicó en todos los medios fue esta. Durante la ceremonia de premiación de los 200 m planos de atletismo, mientras se escuchaba el Himno de los Estados Unidos, los afroamericanos Tommie Smith y John Carlos, ganadores de las medallas de oro y bronce respectivamente, levantaron la mano derecha con el puño cerrado e inclinaron la cabeza al frente, siendo éste el saludo del “Poder Negro” (“Black Power”) en señal de protesta por los derechos civiles de los negros en su país. A su vez, el medallista de plata, el australiano Peter Norman, se colocó en el pecho un adhesivo del Proyecto Olímpico por los Derechos Humanos. Lamentablemente por esta demostración de protesta los atletas estadounidenses fueron expulsados de la Villa Olímpica.

Hoy, medio siglo después, es increíble que Estados Unidos, un país formado totalmente por inmigrantes, aún no pueda superar el racismo ni la igualdad de los derechos humanos, y ahora no es solo contra los afroamericanos sino también contra los latinos y cualquier inmigrante. El año pasado, durante la temporada de futbol americano de la NFL, al inicio de cada partido al momento de cantar el himno algunos jugadores empezaron a hincarse en señal de protesta por el racismo aún existente. Al final de la temporada TODOS los miembros de los equipos: negros, blancos y de cualquier color, se hincaron en apoyo por esta causa. Ojalá algún día no muy lejano el racismo lograra desaparecer por completo.

13.- La masacre del Movimiento Estudiantil del 68 ensombreció los Juegos de México

El descontento de los estudiantes y de la sociedad civil en general en nuestro país ante la brutal represión por parte del gobierno de Gustavo Díaz Ordaz había ido creciendo. Granaderos de la policía y militares del Ejército habían ido tomando escuelas tanto de la UNAM como del IPN desde el mes de julio además de tomar plazas públicas y calles, provocando detenciones arbitrarias.

El 1° de agosto el rector de la UNAM, Javier Barros Siena, encabezó una marcha de más de 80 mil universitarios y politécnicos, alumnos y profesores, en demanda por la libertad de los presos políticos.

Dos meses después, 1° de octubre, el ejercito desocupó todas las escuelas de la UNAM y del IPN que mantenía tomadas, preparándose para el golpe del día siguiente. El 2 de octubre, los estudiantes se reunieron de manera pacífica en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco. La plaza estaba totalmente llena cuando apareció un grupo grande de militares armados con tanques de guerra. Unos paramilitares empezaron a disparar a los soldados lo que provocó que éstos dispararan sin piedad contra los estudiantes. A los que no mataron los apresaron.

“El ataque estuvo totalmente planeado por el gobierno”, comenta uno de los sobrevivientes. “Los paramilitares fueron pagados por el gobierno para simular provocar a los soldados y que éstos tuvieran pretexto para dispararnos”, añade. Lo que escriba aquí es poco. Se los llevaron presos, los obligaron a desvestirse, los golpearon hasta tumbarlos y los torturaron y humillaron. Los juzgaron y acusaron de terroristas, comunistas, de disparar al ejército y de cualquier clase de atropellos, siendo que nadie de ellos estaba armado. Los condenaron de 3 a 16 años de prisión. La prensa calló totalmente.

 

Pensando en lo mucho que me hubiera gustado vivir unos Juegos Olímpicos en mi país, me parece una pena que no todos los mexicanos pudieron disfrutar esas Olimpiadas. Mientras éstas se celebraban mantuvieron presos y torturaron a miles de jóvenes provocando el sufrimiento de cientos de madres y padres de familia. Y aunque por casi 30 años ningún medio ni nadie pudo hablar sobre el tema, el Presidente Díaz Ordaz, su gobierno y el Ejército pasaron a la historia como los grandes culpables de esta masacre. Y es importante recordarlo para no permitirlo nunca más.

Por Claudia Plasencia para: www.asdeporte.com

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