Si hay un tema que predomina en cualquier discusión sobre el entrenamiento de distancia, ya sea a nivel de corredores elite o a cualquier nivel amateur, es “¿qué tanto tiempo y distancia deberíamos correr?”  Las complejidades del trabajo de velocidad se debaten en que tanto si realmente constituye una carrera de ritmo (“tempo run”) y sobre la duración y ritmo ideales de las carreras largas.

Lo primero que la gente debe reconocer ante esta pregunta es que la respuesta tiene que ser adaptada para cada corredor de manera individual. Esto es, lo que a un corredor le funciona muy bien en el entrenamiento de carrera larga no necesariamente le puede servir a otra persona. Y esto es una realidad, aún en corredores que hayan demostrado tener la misma habilidad y mismos objetivos. Si dos corredores, por ejemplo, con el mismo nivel de experiencia, que han corrido cada uno de ellos los 5 km en 20:00 minutos, hacen el mismo entrenamiento y ambos deciden aumentar su kilometraje y entrenar para su primer maratón con la misma meta de correrlo en 3:20:00 horas, eso no implica de ninguna manera que deberán realizar las mismas cargas de entrenamiento. No es posible determinar cuánto kilometraje tolerará uno de ellos y podrá seguir prosperando, o la rapidez con la que alguno de los dos debería aumentar la carga de entrenamiento, incluso hablando de llegar al tope máximo. Por otra parte, lo que ahora puede ser muy efectivo podría no serlo en el futuro.

Si bien es cierto que algunos principios de entrenamiento pueden considerase universales, ya en el plan de entrenamiento de cada corredor y visto a detalle, entrenadores y atletas deberán tener cuidado de no emular rígidamente el entrenamiento de otra persona. No deben contar con que seguir un plan de entrenamiento determinado sea la estrategia más efectiva para alcanzar sus objetivos. Y esto se vuelve cada vez más importante de tomar en cuenta a medida que la distancia aumenta, porque en general, las carreras más largas, conllevan cargas de entrenamiento más pesadas y, por lo tanto, más expectativa de cómo reaccionará una persona ante cargas que no había corrido antes.


Ahora bien, si dos corredores de diferentes habilidades, están entrenando la misma cantidad de kilometraje no quiere decir que estén haciendo el mismo entrenamiento ni que será igual de efectivo para uno que para el otro. Esto es, por ejemplo, un corredor de maratón que tiene como objetivo correrlo en 2:30 horas, si está corriendo 70 millas a la semana (112.65 km) y promedia un paso de 7:00 min/milla, significa que quizá está entrenando poco más de ocho horas de carrera en un periodo de 7 días. Mientras que, otro  corredor de 4:00 horas el maratón, quien corre a un paso promedio de 10:00 min/milla, si quisiera cumplir 70 millas por semana necesitaría de 12 horas de carrera a la semana.

Y si nuestro corredor de 2:30 horas, corriendo a su paso de 7:00 min/milla, corriera las 12 horas del corredor amateur en lugar de 8, registraría un total de 100 millas (160.93 km) semanales lo cual, sin lugar a dudas, acabaría por lesionarlo. Es por eso que insisto en que el mejor entrenamiento es el personalizado, y lo que funciona para un corredor no necesariamente funcionará para otro. Es por eso que, siendo corredor amateur y entrenando para un maratón, generalmente lo más que te pide tu entrenador que corras como distancia son 3:00 horas máximo, mientras que un corredor elite, alguien que va a correr mucho menos tiempo que tú en el maratón pero mucho más rápido, las distancias máximas que hacen son mucho menos que tus 3:00 horas.

Muchos corredores buscan sobrepasar sus límites, y eso está bien, siempre debemos buscar mejorar, y más bien en cuanto a los límites de volumen más que en términos de intensidad. Al final, la mayoría de la gente se siente más satisfecha sabiendo que probaron un esquema determinado y descubrieron que no podían manejarlo en lugar de estarse preguntando cuánto más podrían haber hecho y no hicieron.

Cierto es que entrenar con amigos te ayuda, y mucho, pero siempre y cuando todos tengan más o menos el mismo nivel donde los que corren más rápido ayudarán a quienes no son tan rápidos, así como quienes tienen más resistencia ayudarán a aguantar más a quienes no la tienen. De esta manera, todos correrán mejor de lo que se imaginaban.

La idea general de la mayoría de las personas es entrenar a un nivel lo más cercano posible a un nivel óptimo y eso está bien, especialmente si eres un principiante y apenas te estás conociendo.  Solo en el caso de los corredores más experimentados, quienes tienen varios años corriendo y están familiarizados con lo que probablemente pueden manejar en un momento dado, y con los factores principales que determinan este límite, pueden confiar en seguir desafiando por correr cada día un poco más.

Por Kevin Beck para: running.pocketoutdoormedia.com
Traducción y edición por Claudia Plasencia para: www.asdeporte.com

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