La publicidad en torno a los tenis o zapatos para correr frecuentemente da la impresión de que una marca de tenis podría ser la mejor para cualquier tipo de pie. En realidad no existe el zapato deportivo “ideal” para todos. Cada atleta tiene diferentes características y necesidades por lo que un tenis puede funcionar bien para algunos pero no para todos.

En todo caso, el tenis más adecuado sería el que te evite el riesgo de sufrir lesiones y te ayude a mejorar el rendimiento cuando corres.

Los tenis para correr tiene dos funciones principales:
1) Absorber (amortiguar) el impacto cada vez que el pie hace contacto con el suelo, y
2) Controlar el movimiento que hace el pie hacia adentro y hacia fuera cuando aterriza sobre el piso (control de movimiento).

Para crear un buen tenis amortiguador, los fabricantes deben utilizar materiales suaves en la entresuela. Para proporcionar control de movimiento, el tenis debe fabricarse con un material más firme o de mayor densidad. No es fácil incluir ambas funciones en un solo tenis, pero hay muy buenas opciones en el mercado.

Ahora bien, por otra parte, es importante ver para qué tipo de carrera quiero los tenis, si estoy entrenando para un maratón, por ejemplo, voy a entrenar una gran cantidad de kilómetros, por lo que necesitaré, para las carreras largas, un tenis con una suela más amortiguada, más resistente. En cambio, si estoy entrenando para carreras cortas y rápidas, el tenis seguramente será más ligero. Esto es un factor importante también para poder determinar qué tipo de tenis y para que tipo de distancia lo quiero.

Así mismo, es importante considerar también el tipo de superficie en la que corro generalmente. Alguien que corre mucho campo traviesa deberá elegir unos tenis con suela que sea flexible y resistente al terreno irregular. Y si corres más bien solo en pavimento el tenis deberá tener una buena resistencia a las superficies duras, para que no te impacte tanto el golpeteo. En fin, son varios puntos los que hay que tomar en cuenta.

Evaluación de un par de tenis

Antes de comprar un par de tenis para correr sería muy útil evaluar los tenis que ya tienes. Coloca el tenis sobre una mesa y viéndolo desde atrás se puede determinar si el control de movimiento es un problema. Un tenis que muestre una ligera inclinación hacia adentro es normal en la mayoría de los corredores. Un tenis que tenga una inclinación notable (hacia el lado del dedo gordo), indica un problema de control de movimiento. Aunque el pie gira naturalmente hacia adentro (movimiento de pronación), al impacto con el suelo la pronación excesiva constituye un problema que puede contribuir a una lesión.

Un tenis con un buen control de movimiento por lo general ayuda a limitar el grado de pronación. Si el tenis se inclina hacia afuera (hacia el lado del dedo pequeño), entonces deberá reemplazarse. Un tenis con buen amortiguación proporcionará al pie mayor movilidad cuando se tenga contacto con el piso.

Estudios clínicos han demostrado que la articulación que se lesionan los corredores con mayor frecuencia es la rodilla. Un tenis para correr que permite una pronación excesiva contribuirá de manera considerable a las lesiones de rodilla. Otras lesiones causadas por pronación excesiva son periostitis de la tibia e inflamación del tendón de Aquiles. De modo que señalamos una vez más, es necesario un buen tenis con control de movimiento que limite la pronación. Las lesiones debidas a fuerzas de impacto pueden eliminarse con frecuencia cambiando a un tenis con buenas características de amortiguación.

Revisión de la entre-suela

El siguiente paso es evaluar la condición de la suela o de la parte media que corresponde a la planta del pie del tenis. Las entresuelas se endurecen con el uso, perdiendo hasta el 10% de su capacidad original de amortiguación después de unos cuantos kilómetros. Si la compresión de la entresuela es evidente, entonces será necesario un nuevo par de tenis. Si la compresión se presenta principalmente en el lado medial (del lado del dedo gordo), puede ser así mismo señal de pronación excesiva -e indicativo de que es necesario un tenis con un buen control de movimiento.

Si la compresión se presenta principalmente en la parte exterior, será necesario un tenis con mayor acojinamiento que permita al pie un movimiento adecuado de pronación.

Revisión de la suela

Una revisión de la parte exterior de la entresuela o de las partes de afuera de la base del tenis dará una indicación de la forma de la pisada.

Las personas que al caminar o correr pisan primero con el talón mostrarán el desgaste en la parte exterior de la orilla del talón. Muchos tenis se fabrican con un material de alta densidad, resistente a la abrasión en esta área del talón. Por el contrario, quienes pisan primero con la parte delantera del tenis mostrarán el desgaste en la parte anterior y externa de la punta y necesitaran de un tenis con suela completa resistente a la abrasión.

El peso del tenis

Otra característica importante a considerar es el peso del tenis. Los tenis muy ligeros pueden no ser la mejor elección si tenemos que sacrificar la estabilidad y propiedades de control de movimiento del tenis.

Estudios de laboratorio han demostrado que una ligera reducción en el peso del tenis no es perceptible para el corredor en términos del gasto de energía, pero sí puede ocasionar cambios considerables en el control de movimiento. Los corredores deben elegir siempre tenis de entrenamiento fabricados para prevenir lesiones, esto es, tenis con características de un buen control de movimientos más que si son o no más ligeros.

Evaluación del tipo de pie

El corredor también tiene que considerar que tipo de pie tiene antes de escoger un tenis para correr. Los podólogos y podiatras clasifican los tipo de pie como normal, rígido (arco elevado) o flexible (pie plano). Por lo general el pie rígido no amortigua bien y entonces se requiere de un tenis con máximas propiedades de amortiguación, es decir, un tenis con una entresuela muy suave.

Los pies flexibles y planos a menudo tienen una pronación excesiva y, por lo tanto, requirieren de un tenis que controle bien los movimientos: un tenis con la estructura de la entresuela firme. El acojinamiento adecuado es esencial, considerando que se genera una fuerza de tres a cinco veces el peso del corredor en cada pisada.

Si usted está satisfecho con los tenis para correr que tiene y ha estado corriendo sin sufrir ninguna lesión, entonces continúe utilizando ese tipo de tenis. Si usted no está satisfecho, elija un nuevo par después de evaluar cuidadosamente sus tenis viejos y determinar cuales son sus necesidades.

Lecturas recomendadas:
Cavanagh, P.R.: The Running Shoe Book. Mountain View, CA: Anderson World, Inc., 1 980.
Frederick, E.C. (ed): Sports Shoes and Playing Surfaces. Champaign, IL: Human Kinetics Publishers, 1984.
Nigg, B. M. (ed. ): Biomechanics of Running Shoes. Champaign, IL; Human Kinetics Publishers, 1986.

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